EL TEBEO FEMENINO EN LA ESPAÑA FRANQUISTA
(1940 - 1970)
La reiterativa sugerencia de los
censores del régimen franquista, espolearon a distintos editores comerciales a crear
publicaciones especialmente dirigidas a las chicas. Los temas propuestos eran oníricos de
hadas y encantamientos. Estas publicaciones tuvieron un éxito desigual, el mismo que
condicionó su supervivencia. La finalidad última, pretendía tener a la mujer española
recluida en su casa al cuidado de su marido y los niños, con pocas posibilidades de
incorporarse a las luchas sociales y políticas de los hombres.
Así, desde 1940 hasta1960, surgen
un nutrido grupo de revistas dirigidas al público femenino, más o menos alienantes, las
cuales configuran un caleidoscopio de inviable continuación en el tiempo. Lo único que
lograron de positivo estas publicaciones, en sus primeros años, fue la incorporación de
la mujer, primero de manera tímida y después con un fuerte empuje, hacia el dibujo de
cómic.
Como excepción, rompiendo el alud
de revistas cándidas, MIS CHICAS (1941) resultó un producto de alta calidad
estética y literaria, de extraordinaria versatilidad y con un impecable y cuidado
contenido a pesar de estar dirigida a los lectores más pequeños y ser impresa en un
papel de baja calidad.
La más popular de las revistas
femeninas por el éxito conseguido--, fue AZUCENA (1946).Esta publicación
siempre estuvo lastrada por narraciones de cuentos y relatos blandos; sólo al evolucionar
la mentalidad del país, pasó de contar historias de leyendas, cuentos de hadas,
princesas, reinas y magos, a historietas de corte romántico. En esta colección --por su
larga trayectoria--, es donde la mujer empezó a gestarse como historietista. Las autoras
más prolíficas y representativas, fueron: Rosa Galcerán, María Pascual y
Carme Barbarà.
El año 1949 apareció en el mercado
FLORITA, la revista estrella durante mucho tiempo de las adolescentes.
Probablemente la mejor revista para chicas con buenos guiones y excelentes dibujos de un
genio del arte en general: historietista, ilustrador y pintor, el gran Vicente Roso.
En la publicación colaboraron los mejores autores del país, prácticamente los mismos
que colaboraban habitualmente en Ediciones Cliper, de Plaza, además de Pili
Blasco.
Más adelante nacieron otros
cómics, como MARILÓ (1950), SISSI (1958) o LILY (1959) con
variaciones y estilos diversos que se alternaron con la evolución positiva de la
mentalidad de la mujer del momento y que al principio intentaron imitar a FLORITA.
Los artistas más importantes de los primeros años, eran: José Grau, José
Luís, Alférez, Lanzón, Purita Campos, Alamar, Palop, Serafín, Pilar Mir, Frejo, Henry,
Karpa, Sanchís Cortés, Coch, etc.
Un ejemplo de aprovechar el éxito
de otros medios --el mundo de la canción ligera, lo hallamos en CLARO DE LUNA (1959).
De contenido amorfo, presentaba una historia argumentada en el mensaje contenido en la
letra de una canción de moda del momento, base del dibujo en cómic. En esta colección
semanal, dibujaron diferentes artistas de ambos sexos y dieron una visión extraña y de
difícil digestión del romanticismo.
También llegó alguna publicación
innovadora como MARY NOTICIAS, de Carme Barbarà, o LILIÁN AZAFATA DEL
AIRE, ambas colecciones de 1960, con protagonistas femeninas, haciendo
contrapunto al machismo permanente imperante en los cómics españoles.
Hubo intentos más o menos
acertados en ir presentando publicaciones diferenciadas de los cuentos, historias para
chicas, historias románticas y de aventuras. De hecho se intentaba encontrar una
originalidad de cariz positivo en un mercado de consumo cambiante.
A partir de la llegada de la
democracia, los editores pensaron que la mujer estaba por otras lecturas, acabando
prácticamente con todos los cómics femeninos, después de haberse editado cerca de 200
colecciones. Hoy, parece como si las publicaciones para las chicas nunca hubiesen
existido.
Texto extraído del Museo del Cómic
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