RADIO ESPAÑA INDEPENDIENTE
Estación Pirenaica
"Aquí, Radio España
Independiente; estación pirenaica, la única emisora española sin censura de Franco...
transmitiendo por la onda...".
El papel de Radio Pirenaica.
(Radio España Independiente) fue una referencia fundamental para los millones de
españoles que querían saber lo que realmente pasaba en el mundo, y en España también,
alejándose de las informaciones oficiales de la radio Nacional franquista.
La radio clandestina más popular era
Radio España Independiente (REI) Estación Pirenaica cuya primera directora
fue Dolores Ibárruri, la ubicación de la Pirenaica siempre estuvo rodeada de leyenda y
confusión. Había quien creía que se encontraba emplazada en el macizo montañoso que
separa España de Francia aunque en realidad siempre estuvo en Moscú. La radio estaba
formada por militantes del PCE, que daba fuerza a los comentarios entusiastas de REI.La
Pirenaica, como la bautizaron cariñosamente sus numerosos oyentes, fue una creación del
PCE, con el plural y desinteresado concurso de miles de colaboradores unidos por el signo
común del antifranquismo, que hicieron sus primeras armas de un periodismo democrático,
y sostenida gracias a la solidaridad internacionalista. Hoy, que tan importante papel
está jugando en la denuncia de la corrupción el periodismo de investigación, ¿cómo no
recordar las denuncias pirenaicas de Reocín, Ribadelago, las bombas atómicas de
Palomares, etc. etc.
MOMENTOS PARA LA HISTORIA
· Así se llamaba una radio clandestina
que funcionó desde el 22 de julio de 1941 hasta el 14 de julio de 1977.
· Era la única emisora española sin
censura de Franco...
· ... ni de nadie, pues funcionaba
democráticamente.
· Transmitía desde Moscú (Rusia),
pero el 5 de enero de 1955 se trasladó a Bucarest (Rumanía).
· Su fundadora fue Dolores Ibárruri,
la "Pasionaria".
· Y durante 36 años, día a día,
noche a noche, cubrió el vació informativo impuesto por la dictadura franquista.
· Era un mensaje de esperanza...
· ... y un orientador incansable que
penetraba hasta los lugares más recónditos de la patria, llamando a la unidad de todos
los españoles para conquistar la libertad.
· En las trasnochadas de la sombría
pos-guerra del hambre y del pasodoble, muchos hombres, muchas mujeres y algunos niños
escuchaban esa voz que llegaba del infinito y se colaba por entre los tricornios de la
Guardia Civil y los campanarios de las iglesias. Llegaba la emsión de muy lejos, pero
contaba cosas que ocurrían a los que segaban o a los que estaban en la cárcel.
· Parecía un milagro. Era la voz de la
reconciliación nacional, de la democracia, de las huelgas y de las luchas de los
trabajadores, denunciaba las corrupciones de la Dictadura y los atropellos que sufrían
los que no eran afectos al Régimen.
· La emisora no estaba en los Pirineos,
como podía pensarse, sino que tenía una extraña movilidad geográfica. Nos contaban que
estaba en Moscú, en Bucarest y hasta en el cerro más alto de nuestros respectivos
pueblos.
· Las mujeres y los hombres que la
hicieron posible, representaban el sueño de la razón antifranquista para todos los que
trataban de escucharla.
· Esa radio y los esforzados que la
crearon y mantuvieron, jugaron un papel decisivo -político, periodístico, psicológico-
en la búsqueda de los caminos de la Libertad.
· La programación de la Pirenaica era
compleja y variada. Buscaban el lenguaje directo, los vocablos naturales.
· Crearon una red de corresponsales en
el interiror del silencio, que a través de los canales de la Resistencia, el periódico
francés "L´Humanité" y otras organizaciones clandestinas, llegaban al
corazón de la sociedad.
· Era un periodismo directo, veraz,
democrático, que enganchó a varias generaciones de españoles. Hubo meses que la
redacción recibió más de 1.200 cartas de las provincias españolas y de países
extranjeros. Todo era fruto del trabajo colectivo.
· Una de las mayores preocupaciones de
los redactores de R.E.I. no sólo era el lenguaje, sino la autenticidad del discurso.
Tenían que cuidar que no apareciese como "algo de fuera", "de la
emigración", sino como una emisora que podría haber estado en Madrid o en Sevilla.
· La parrilla abarca desde los
programas "Antena de Burgos", realizados dentro del Penal de Burgos durante más
de cinco años, hasta el atentado en el que murió Carrero Blanco.
· La Pirenaica siguió el proceso de
Julián Grimau; la campaña Pro-amnistía; el mensaje de Menéndez Pidal con el documento
firmado por 1.161 intelectuales, estudiantes y obreros, exigiendo libertad de asociación,
lñibertad sindical, derecho de huelga, libertad de información y expresión, y la
cancelación de las responsabilidades por hechos sucedidos durante la Guerra Civil.
· Por Radio España Independiente
desfilaron eminentes personalidades mundiales de la política y la cultura.
· Los micrófonos de la Pirenaica
estuvieron en las minas de Asturias.
· En las montañas de Cuba cuando se
inicó la Revolución. Las crónicas de Mario Zapata (Antonio Pérez), único periodista
español presente en la batalla de Playa Girón, con entrevistas a los prisioneros,
situaron a la emisora en lo más alto del quehacer informativo.
· Cuando nacieron Comisiones Obreras,
corresponsales de R.E.I. estruvieron allí.
· Cuando el "Proceso 1.001.",
miles de trabajadores escuchaban esa emisión para tener la más completa y veraz
información.
· No puede entenderse bien el papel que
jugó la Universidad en la enfermedad senil del Franquismo sin repasar esas crónicas
radiofónicas.
· Estuvieron los enviados especiales en
la Bomba de Palomares.
· En el proceso de Burgos (R.E.I.
transmitió una grabación magnetofónica realizada en la misma sala del juicio).
· La Revolución de los Claveles (un
programa especial diario con la sintonía "Grándola, vila morena").
· La creación de la Junta Democrática
que asumió la responsabilidad de impulsar, promover y garantizar el proceso constituyente
de la democracia política en España, fueron espacios de gran repercusión.
· Se conservan en el Arcihvo del PCE
las emisiones en las que figuran como si fueran de hoy, las palabras de Santiago Carrillo,
Dolores Ibárurri y Jacques Duclos en el mitin parisiense de la Semana de Solidaridad con
el pueblo español, o en el de Ginebra del 23 de junio de 1974, en el que Dolores,
desafiando la prohibición de las autoridades suizas, dijo sencillamente: "Ya que no
nos dejan hablar, vamos a cantar" y entonó una vieja canción obrera.
El Archivo también contiene más de 7000 cartas de corresponsales de todo el mundo; los
programas greco-hispanos con Yannis Ritzos, Theodorakis y Melina Mercuri que denuncuaron
la tiranía de los "coroneles negros"; y las cintas que reflejan todo lo que
pasó durante esos años de la dictadura.
· La Pirenaica se despidió de sus
oyentes el 14 de julio de 1977, emitiendo desde Madrid la sesión inaugural de las Cortes
Constituyentes y con palabras como estas de su último director: "Si nuestra labor ha
servido en algo para la reconquista de la democracia, damos por bien empleado el
esfuerzo".
Radio Pirenaica y la BBC, que emitía desde
Londres y más tarde Radio París Internacional. Cuando estas emisoras emitían noticias
demasiados liberales, en Españ interrumpían sus emisiones con interferencias.
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