FU-MANCHÚ
El Doctor Fu-Manchú: Inventado por Sax
Rohmer, a partir de un célebre jefe mafioso chino (Mister King), sobre el cual el propio
Rohmer había recopilado información en su época de periodista, el Doctor Fu-Manchú es
un genio absoluto. Al igual que "el napoleón del Crimen", el despiadado
Profesor Moriarty, de los relatos de Sherlock Holmes, Fu-Manchú posee una inteligencia y
un talento absolutamente excepcionales: es un super-hombre del mal. Se sabe que es de un
mandarín de alta estirpe (en algunas novelas se especula con la posibilidad de que sea
príncipe). En las primeras novelas se pensaba que trabajaba para el gobierno chino, y
posteriormente para la organización asiática conocida como Si-Fan.
Fu-Manchú, en realidad, no trabaja para nadie:
se sirve de todos para lograr sus propios fines: un mundo esclavizado en el que la raza
oriental ha resurgido por fín, y que el gobierna con mano de hierro.
De él, dice Nayland-Smith: "...Imagínese
una persona alta, delgada y felina, de hombros anchos, cejas a lo Shakespeare y cara de
demonio, el cráneo afeitado y unos ojos alargados, magnéticos, verdes como los de un
gato. Dótele usted de toda la astucia cruel de la raza oriental pero concentrada en
una única inteligencia gigantesca, con todos los recursos de la ciencia antigua y actual,
con todos los recursos, también, de un gobierno poderoso y que, no obstante, ha negado
siempre tener siquiera conocimiento de su existencia. Imagínese ese ser monstruoso
y tendrá usted el retrato mental del doctor Fu-Manchú, el peligro amarillo encarnado en
una sola persona".
Fu-Manchú habla perfectamente todos los
idiomas conocidos, y es un reconocido erudito y genio en todos los campos de la ciencia
(incluso en algunos tan oscuros como la alquimia). Experimenta con drogas y elixires, que
pueden provocar catalepsias y comas, o que pueden alargar indefinidamente la vida.
Experimenta con los genes, creando de la nada seres espantosos, clones primitivos que él
llama "homúnculos", o alterando la naturaleza de las plantas y los animales,
creando monstruosos híbridos, la mayoría de ellos letales.
Conforme fuimos conociéndole, comenzamos a ver
que, fuera de sus locos sueños de conquista y de sus experimentos contra natura, en el
fondo era un tipo majo. El doctor Petrie, principal ayudante de Nayland-Smith (como Watson
lo era de Holmes), le caía muy bien, y siempre se portó muy bien con él. Cuando el
pobre doctor (que con las pocas luces que tenía, no sé cómo podría haberse sacado la
carrera) caía en las garras de Fu- Manchú, este se tiraba el rollo con él, le trataba
de maravilla, y la mayoría de las veces lo liberaba, reconociendo que sentía hacia el
doctor, un especial afecto. El mandarín, además, admira a su archinémesis: el inspector
Dennis Nayland-Smith, y reconoce que un hombrede gran valía. En más de una ocasión,
tiene su vida en sus manos y se la devuelve, para pagar una deuda de honor. De modo que
tiene sentido del honor. También es un gran perdedor, llegando incluso a felicitar de
corazón, a unos novios (en el día de su boda) que anteriormente han frustrado sus
planes. Un buen jugador.
Fah-Lo-Sue: Es la hija del doctor
Fu-Manchú. Ha heredado su sangre fría, sus pocos escrúpulos, sus ojos verde jade (algo
desconcertante en un asiático), y gran parte de su inteligencia. Lamentablemente para el
pobre doctor, no es lo que Fu-Manchú esperaba exactamente. No siente una especial lealtad
hacia su padre, a quien no duda en perjudicar si cree que merece la pena. Además, todo
hay que decirlo, al pobre doctor le ha salido una hija un poco guarra. Es memorable la
escena de "La hija de Fu-Manchú", en que le propone "un trío" a
Shan, el protegido de Lionel Barton: ella misma, Shan y Rima (la novia de este último).
Por supuesto, el idiota de Shan se escandaliza, y se niega, horrorizado. (Eran otros
tiempos). Siempre a la sombra de su padre, esta hermosa y peligrosa mujer, espera su
oportunidad.
Sir Dennis Nayland Smith: Concebido por
Rohmer, como una suerte de Sherlock Holmes, Nayland Smith resulta en ocasiones grosero y
desagradable: la importancia de su misión es tan grande, y le obsesiona tanto, que no
tiene tiempo de ser educado con la gente. De aspecto descuidado, alto y fibroso, de piel
curtida por el sol de los trópicos, Smith desprende y transmite un energía que parece no
agotarse nunca. Fu-Manchú y él son viejos conocidos: se temen y respetan, y ninguno
parará hasta que haya destruido al otro. nayland tiene una pipa -una cachimba-,
maltratada por las cerillas, y que se le apaga cada dos por tres. Conoce las tradiciones
de Oriente y siempre intenta anticiparse a los planes de Fu-manchú. Cuando piensa, se
pellizca distraído el lóbulo de la oreja.
El doctor Petrie: Al igual que Watson,
Petrie no es demasiado inteligente -de hecho, su estupidez es en ocasiones motivo de
risión-, pero es un buen hombre, de firme voluntad y corazón de oro. Su principal
virtud: tiene una suerte prodigiosa, antinatural, lo cual, unido por la simpatía que
Fu-manchú siente hacia él, le convierte en alguien que siempre se salva de las garras de
la muerte. Petrie se enamoraría de una bellísima sirvienta de Fu-Manchú: Karamaneh.
Petrie se casaría con ella en un período de tiempo que trancurriría entre la tercera y
la cuarta novela. A partir de la cuarta novela: La hija de Fu-manchú, el papel de Petrie
en las novelas cambia radicalmente. En las tres primeras, las de ritmo más trepidante,
Petrie narra en primera persona todo lo que acontece: es el verdadero protagonista de los
relatos. En La hija de Fu-manchú han pasado casi diez años desde que se diera por muerto
al malvado mandarín. Petrie y Karamaneh llevan ya, mucho tiempo casados, y sus papelesson
ahora más secundarios, pasando el protagonismo y la narración a manos de otros
individuos más jóvenes (y siempre en primera persona).
Karamaneh: Su nombre significa "la
esclava". Se encapricha con Petrie nada más verle, en el relato "El beso
Zayat" (germen de la primera novela de Fu-Manchú). Pese a trabajar para el malvado
doctor oriental, Karamaneh se eanmora de Petrie y procura ayudarle siempre, aun a costa de
traicionar a su amo. Al final conseguiría librarse de su cautiverio (y el de su hermano,
también rehén de Fu-manchú), y se casaría con Petrie, dándole una hija (en la que
Fu-Manchú se fijaría especialmente).
Inspector Jefe Weymouth: La versión
"fumanchuana" del insector Lestrade de Sherlock Holmes, solo que aquí no
compite con Nayland Smith, sino que se pone a sus órdenes como un perro fiel y obediente.
No es ningún genio, pero tampoco es un inepto. Saldría bastante, no sólo en las novelas
ambientadas en Inglaterra sino también en las ambientadas en Egipto.
Sir Lionel Barton: Reputado arqueólogo e
investigador, es un hombre excéntrico que, sin desearlo, atrae constantemente la
atención del Doctor Fu-manchú. Tiene la mala costumbre de cruzarse, en el curso de sus
estudios, en el camino del doctor chino, y su vida ha corrido peligro en numerosas
ocasiones, llegando a quedar en coma, prisionero, cataléptico... menos mal que
Nayland-Smith y Petrie andan siempre por allí.Shan Greville: Tomó el relevo a Petrie como
narrador y protagonista en "La hija de Fu-Manchú" y "La máscara de
Fu-Manchú". Es el típico jovenzuelo aventurero cursi de los años treinta. No es
demasiado listo, pero, al igual que Petrie tiene una suerte increible. La hija de
Fu-Manchú está loca por sus huesos, pero él sólo tiene ojos para Rima, la sobrina de
sir Lionel Barton.
Rima Barton: Sobrina de sir Lionel, y
fotógrafa de sus expediciones, era el modelo típico de heroina de los años treinta. Es
irlandesa, y su vena celta asoma por cierta intuición especial que se manifiesta con
premoniciones y "yuyus" que le dan cuando va a ocurrir algo malo. ¿No será una
Banshee? Al final de la novela "La máscara de Fu-Manchú" se casa con Shan
Greville, recibe una afectuosa y deportiva felicitación de Fu-Manchú, y desaparece de
escena junto con su marido.
Alan Sterling: Este sano muchachote de
ascendencia escocesa, nació en el medio Oeste Norteamericano. Pese a ser un botánico
especialista en orquídeas, no es un ratón de biblioteca, sino que recorre las selvas de
medio mundo exponiéndose a toda clase de peligros en nombre de la ciencia. Es un
prototipo que recuerda bastante al de Merrit, concretamente al Dr Walter Goodwin, de
"The Moon Pool". Precisamente, en un viaje al Amazonas, contrae la fiebre
amarilla, y es llevado a la costa francesa a pasar su convalecencia, concretamente a la
villa del Doctor Petrie. El pobre Alan no lo sabe, pero está a punto de enamorarse (de
Petrie no, claro) y de conocer al malvado doctor Fu-Manchú, protagonizando, casi en
exclusiva "La novia de Fu-Manchú".
Fleurette: La mujer de los sueños del pobre
Alan Sterling, es una criatura extraña y misteriosa, unida por una inquebrantable lealtad
a su tutor Madhi-bey, que en realidad es cierto chino malo de ojos verdes que todos
conocemos. La deliciosa Fleurette recuerda bastante a Karamaneh -la cual se ha convertido
en una madurita muy hermosa-, pero en versión joven. Y su origen y parentesco guardan un
increible secreto -que, pese a todo, se ve venir-, pero que no voy a desvelaros.
Texto estraído de la página
de Javier Jiménez
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