EL KIOSCO
Era el punto de reunión y encuentro con los amigos de
la niñez. Entrañables aquellas tardes después del cole en el Kiosco. Los niños y
niñas comprábamos de todo: chicles Bazoka, Chicles Nina, Chicles Dunkin, pipas Arias,
Palín Palotes y esos juguetitos de plástico que iban llenos de bolitas de colores de
anís. Había mucha variedad en golosinas pero cada uno tenía sus propias preferencias.
Otra de las compras eran los juguetes. Pequeños artilugios que nos hacían
pasar buenos momentos con amigos y amigas: El Trompo, Los Paracaidistas, Los Sobres
Sorpresa, Los indios y vaqueros de plástico (los había de colores, pero éstos eran más
caros), los yo-yos, las barajas, los cromos de "Vida y Color", de Sissi y toda
la amplia colección de los famosos álbumes "Maga".
También estaban las revistas, aunque éstas iban dirigidas a nuestros
padres o hermanos mayores: El Teleprograma, Fans, Tele Radio, Lecturas, Fotogramas, los
cancioneros y muchas más.
Pero quizá uno de los reyes del kiosco fue el Tebeo. Decenas de títulos
colgaban desde una cuerda a lo alto del mostrador y sujetados con pinzas de tender. Tío
Vivo, Pulgarcito, Sissi, Pumby, TBO, Din Dan, Garbancito y los temáticos como El Capitán
Trueno y Hazañas Bélicas. Había novelas que los mayores compraban como las del
"Oeste" y de amor: Corín Tellado, Marcial Lafuente Estefanía, las fotonovelas
y otras. Una vez leídas se podían cambiar por otras, y a un precio reducido, en este
establecimiento.
Pero en el kiosco se vendían más cosas La Casera,
Sifones, Coca Colas y otras bebidas: Memorables eran las malas caras del kioskero cuando
no le llevabas los cascos de éstos refrescos. También podías adquirir tabaco suelto,
pilas y un sin fin de cosas más. Eran como pequeños bazares que hacían las delicias de
niños y mayores..
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