JUAN PARDO
En una trayectoria profesional, que viene desarrollando
a lo largo de tres decenios, Juan Pardo ha desempeñado prácticamente todos los cometidos
posibles en el negocio musical: compositor de la música y autor de la letra de más de
medio millar de canciones, intérprete, promotor y productor de otros grupos y solistas,
con lo que ha llegado a convertirse en una de las personalidades más relevantes de la
música ligera española.
Juan Ignacio Pardo Suárez nació el 11 de noviembre de 1942 en Palma de Mallorca, aunque
descendiente de una familia gallega y marinera. Su padre, que llegaría a ser almirante de
la Armada, se hallaba destinado en la isla balear, por lo que puede considerarse como
totalmente circunstancial el lugar de nacimiento, ya que, como demostrará en numerosas
ocasiones, su verdadera vinculación sentimental la tiene con Galicia.
En 1959 llega a Madrid para estudiar Ingeniería Naval, pero descubre, pese a la
tradición familiar, que eso no es lo suyo. En 1961, abandonados los estudios, viaja a
Estados Unidos y consigue hacer realidad su mayor sueño en ese momento, conseguir una
guitarra eléctrica. A su regreso a España intenta abrirse camino en la que se
convertirá en su verdadera vocación, formando parte de distintos grupos musicales. Así
se integra, en primer lugar, en Los Vándalos y más tarde, junto a sus primos Fernando y
José Ramón Pardo, entonces estudiantes de Ingeniería de Telecomunicaciones, en Los
Teleko.
En 1963 graba su primer disco, un EP con cuatro canciones bien diversas, en cuya portada
figuran como intérpretes "Juan Pardo y su conjunto", que, aunque no viene
acreditado, no es otro que Los Relámpagos, que, no mucho tiempo más tarde, serían sus
competidores.
La versatilidad que trasluce la interpretación, en la pieza inaugural de su discografía,
de un rock americano, Whole lot of shakin' going on, una balada italiana, Cuando el amor
se termina, una adaptación francesa, Muñeca rota y hasta un primer tema propio, Nila,
conquista a Fernando García de la Vega, quien le ofrece trabajo en el programa ESCALA EN
HI-FI, donde un grupo de actores y cantantes escenifican los grandes éxitos del momento
mediante la utilización pionera de la técnica del play-back, de la que se considera
inventor al realizador de TVE.
Con esa misma fórmula Juan Pardo "dobló" temas destinados a los juke box,
máquinas en las que previa introducción de una moneda de cinco pesetas se podía ver y
oír una canción. Aunque no se puede decir que este medio fuera de gran transcendencia
para su carrera posterior, sí la tendría su paso por el espacio de TELEVISIÓN
ESPAÑOLA, ya que allí conocería a Fernando Arbex, otro gran nombre de la música ligera
en España.
BRINCOS
Por iniciativa de Juan Pardo, a principios de 1964 se reunieron ambos con Manolo González
y Antonio Morales, Junior, a quien, casualmente, Juan había reemplazado en su breve
período de pertenencia a Los Pekenikes. De aquella reunión, tras desechar nombres como
Los Ovejas Negras o Los Fandangos, el cuarteto saldría convertido en Los Brincos,
conjunto de gran éxito que alcanzaría el sobrenombre de "Los beatles
españoles".
Tras dos años en la cresta de la ola, el grupo acabará muriendo de éxito. A raíz de
una accidentada participación en la gala de clausura del Festival de Benidorm se producen
una serie de disensiones internas que se saldan con el cambio de representante y la salida
de Juan Pardo y Junior. Pese a las sucesivas incorporaciones e intentos por revitalizarlo,
el conjunto ya no recuperará el liderazgo, que le será arrebatado por un Los Bravos,
cuya imparable carrera comienza entonces.
JUAN Y JUNIOR
En octubre de 1966, los dos ex brincos forman el dúo Juan y Junior, nombre bajo el cual
grabarían seis sencillos, con un total de doce temas, entre los que se cuenta Anduriña,
balada que emocionaría al pintor Pablo Picasso hasta el punto de ofrecer uno de sus
grabados para ilustrar su funda. En 1968, sólo unos meses después de la edición de
aquel disco, la pareja artística se disolvería a causa de un malentendido entre sus
miembros.
En 1969, después de casi una década en la música, Juan Pardo debuta como solista con un
LP con abundantes composiciones propias y obtiene su primer triunfo individual con La
Charanga, una canción de tintes folk que graba en castellano y gallego.
En lo personal también es un año crucial para el artista, ya que, durante el rodaje de
la película 45 Revoluciones por minuto, conoce a la cubana Emy de la Cal, con la que se
casa en Londres el 4 de marzo de 1970. De este matrimonio nacieron Teba, en 1971, y Lys,
en 1975. Tras algún tiempo de separación, la unión se disolvería amistosamente en
1983.
A parte de otra incursión reseñable en el cine, protagonizando junto a Carmen Sevilla
"Rostros" (J.I. Galván, 1978), la última película de ésta, la etapa
profesional que Juan Pardo inició hace veinte años, ha discurrido, básicamente, dentro
de los cauces musicales, aunque, eso sí, a las facetas de compositor e intérprete, en
las que ha disfrutado de amplio reconocimiento, se añade, desde muy temprano, la de
productor discográfico de artistas tan distintos como Peret, Luis Gardey, Camilo Sesto,
Juan Camacho, Daniel Velázquez, Andrés do Barro, Miguel Ríos, Mochi, Manolo Galván,
Andee Silver o Elkin y Nelson.
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